-Soy un viajero trabajador porque me gusta viajar cuando trabajo. Llegar a un lugar con una obra de teatro, hacer un reconocimiento de la ciudad y, después, trabajar.
-¿Viajaste como mochilero alguna vez?
-Sí, más en mi adolescencia. Viajé a Salta, Tucumán, Rosario, Bariloche, San Martín de los Andes. Todas experiencias maravillosas, muy lindas. Una sensación de mucha libertad.
-¿A dónde fuiste de viaje por primera vez con tus padres?
-Con mis padres nunca viajamos juntos. La primera vez que viajé fui con papá a Mar del Plata y con mamá a Bariloche.
-¿Y sin tus padres?
-A Bariloche, de mochilero.
-¿Te gusta viajar de noche?
-Depende. En tren me encanta, pero si es en auto no me gusta mucho. También depende adónde vaya, qué tan largo sea el viaje.
-¿Un viaje nocturno que recuerdes?
-El trayecto de Tucumán a Buenos Aires en un tren lleno de polvo. Me acuerdo que pasaban los bichos, las langostas se metían en el tren. Era rarísimo.
-¿Una ruta que hayas transitado mucho?
-La que va al Sur, camino a Bariloche.
-¿Un exceso?
-Y? varios. Chocolate y alcohol en Bariloche. Mucha cerveza en República Checa.
-¿Qué es aquello que no puede faltar cuando armás la valija?
-Una mochila dentro de la mochila, que saco cuando llego al lugar para recorrer.
-¿Tres actores de todos los tiempos que te gustaría visitar en otros países ?
-Woody Allen, obviamente en Nueva York; Gérard Depardieu, en Francia, y Lon Chaney, que es mi actor preferido, en Colorado.
Carlos Belloso es actor. Por estos días protagoniza El cordero de ojos azules , de Gonzalo Demaría, junto a Leonor Manso y Guillermo Berthold, con dirección de Luciano Cáceres. En el Teatro Regio (avenida Córdoba 6056), de jueves a sábado, a las 21, y los domingos, a las 20.