La musculatura más grande proviene del aumento de la testosterona
Todas las personas tenemos en mayor o menor grado testosterona: los bebés, las niñas que juegan a la comidita, los abuelos, todos. Eso sí: nadie tiene un incremento hormonal de un año a otro como un hombre que está madurando.
El nivel de la testosterona se multiplica por diez durante la pubertad, comenzando en algún momento entre los 9 y 15 años y alcanzando su más alto nivel casi al terminar la adolescencia. Desde ese momento, la testosterona aumenta más lentamente hasta los 30, edad a partir de la cual se estabiliza.
La masa muscular del hombre llega a su punto máximo entre los 18 y 25 años, a menos que haga su aparición alguna rutina con pesas. El deseo sexual llega a su punto máximo en los inicios de los 30s. El desempeño en los deportes, incluso entre los atletas de élite, llega a su punto máximo bien entrados los 20s y comienza a declinar comenzando los 30s.
La buena noticia es que nada de esto es inevitable. A menos que seas esos atletas prodigio que ya participaban en las olimpíadas antes que te salieran pelos en el pecho, probablemente tengas el potencial de hacerte más grande y más fuerte de lo que has sido hasta ahora. Y eso, por supuesto, podría hacer que tu vida sexual sea también más fresca.
El vínculo entre la testosterona y la masa muscular es sencillo en términos generales: mientras más tengas de una, más tendrás de la otra. El entrenamiento de fuerza, aunque no necesariamente hace que tu nivel de testosterona aumente permanentemente, sí juega cierto papel en el corto plazo. Existen cuatro maneras principales de crear un aumento temporal de tu hormona más importante:
1.Haz ejercicios que impliquen el uso de la mayor masa muscular posible, como sentadillas, peso muerto, barras (levantadas) y dips.
2.Usa pesas pesadas, con al menos un 85% del peso máximo que puedes levantar en cualquier ejercicio dado.
3.Trabaja todo lo que puedas durante el tiempo que le dedicas al gimnasio o a tu rutina (ejercicios múltiples, series múltiples, repeticiones múltiples).
4.Mantén los períodos de descanso cortos, entre 30 y 60 segundos.
Por supuesto, no puedes hacer todo esto en el mismo momento. Por ejemplo, cuando trabajes muchos grupos musculares con pesos muy pesados, no puedes hacer un gran volumen de ejercicio, y tampoco trabajarás efectivamente con períodos de descanso muy cortos. Esta es una de las varias razones por las cuales debes periodizar tus rutinas, lo cual es una manera complicada de decir que debes cambiarlas cada cierta cantidad de semanas en vez de hacer siempre el mismo ejercicio durante toda tu existencia.
Ejercítate. No sólo te verás y te sentirás mejor, sino que te harás más atractivo al sexo opuesto.